Está formado por un conjunto de esculturas de Eduardo Chillida, y es una de las obras más conocidas del gran escultor español. Son tres esculturas de acero, incrustadas en unas rocas que dan al mar Cantábrico.
Chillida siguió trabajando en la serie Peine de los Vientos, que coincide en el aspecto formal con su colección de Estelas, y particularmente, con las dedicadas a Picasso, Allende y Neruda. La obra fue finalizada en 1976.
En los alrededores de las esculturas hay unas salidas de aire y agua que se abastecen de las olas que rompen contra las rocas y las esculturas haciendo que el agua salga catapultada hacia el cielo como un auténtico chorro natural.